Muchísimas cosas hubo que hacer antes de
hacer este viaje inolvidable. Había que llevar muchísima comida para todos los
tripulantes y mis colegas que iban en el barco, dado a que nadie sabia si
íbamos a hacer paradas en islas o lugares exótico. Como ya les debí haber
contado yo suelo marear mucho en viajes como este ya que no es mi primer viaje
yo intente muchas cosas para intentar no marearme. Recolecte bastantes libros
para leer durante el viaje y hacer lo posible por no marearme. Y por fin el día
llego, era hora de embarcar al barco que cambiaría las vidas de todos en el
viaje. Yo personalmente estaba muy nervioso pero a la vez estaba emocionado al
igual que un niño con caramelos. Había muchísima gente en el muelle donde se
encontraba el barco, todos emocionados. Al subir al barco se podía sentir una
gran tensión en el aire ya que todos a bordo estaban muy emocionados e
inquietos a partir del muelle. El tiempo paso y sin darnos mucha cuenta ya
habíamos sarpado, estábamos ya en alta mar y ya todos mis colegas en el barco
estaban instalados menos yo. Había yo quedado dormido al zarpar y al despertar
me di cuenta de que había oscurecido. Era la hora de la cena y subí al gran
comedor donde todos estaban sentados en mesas juntas conversando y contando sus
historias barbaras. Yo por el otro lado estaba sentado solo en una mesa
apartado de todos ya que todas las mesas estaban llenas, a mitad de mi
pobrisima cena un buen colega mio se me acerco, su nombre es Pedro Mártir de Angleria. Estuve muy emocionado al verlo ya que con tanta gente en el barco pensé que nunca llegaría a verlo de nuevo. Compartimos muchas historias y nos hicimos colegas muy íntimos después de esa larga noche. Conversamos toda la noche, todos se habían ido excepto Pedro y yo. Disfrute mucho esa noche. En fin esa noche llegue a mi camarote, me instale y inmediatamente me fui a dormir por que no daba mas con el cansancio. Los días pasaron y las noches llegaron, pronto me di cuenta de que este viaje no iba a ser corto. Con lo de mi mareo, me iba muy mal, estaba vomitando mucho, especialmente los días que el mar estaba muy turbulento. Hubo una confusión con el equipaje y no obtuve mis libros a tiempo y por eso la pase muy mal los primeros días.lunes, 5 de enero de 2015
El Viaje
Muchísimas cosas hubo que hacer antes de
hacer este viaje inolvidable. Había que llevar muchísima comida para todos los
tripulantes y mis colegas que iban en el barco, dado a que nadie sabia si
íbamos a hacer paradas en islas o lugares exótico. Como ya les debí haber
contado yo suelo marear mucho en viajes como este ya que no es mi primer viaje
yo intente muchas cosas para intentar no marearme. Recolecte bastantes libros
para leer durante el viaje y hacer lo posible por no marearme. Y por fin el día
llego, era hora de embarcar al barco que cambiaría las vidas de todos en el
viaje. Yo personalmente estaba muy nervioso pero a la vez estaba emocionado al
igual que un niño con caramelos. Había muchísima gente en el muelle donde se
encontraba el barco, todos emocionados. Al subir al barco se podía sentir una
gran tensión en el aire ya que todos a bordo estaban muy emocionados e
inquietos a partir del muelle. El tiempo paso y sin darnos mucha cuenta ya
habíamos sarpado, estábamos ya en alta mar y ya todos mis colegas en el barco
estaban instalados menos yo. Había yo quedado dormido al zarpar y al despertar
me di cuenta de que había oscurecido. Era la hora de la cena y subí al gran
comedor donde todos estaban sentados en mesas juntas conversando y contando sus
historias barbaras. Yo por el otro lado estaba sentado solo en una mesa
apartado de todos ya que todas las mesas estaban llenas, a mitad de mi
pobrisima cena un buen colega mio se me acerco, su nombre es Pedro Mártir de Angleria. Estuve muy emocionado al verlo ya que con tanta gente en el barco pensé que nunca llegaría a verlo de nuevo. Compartimos muchas historias y nos hicimos colegas muy íntimos después de esa larga noche. Conversamos toda la noche, todos se habían ido excepto Pedro y yo. Disfrute mucho esa noche. En fin esa noche llegue a mi camarote, me instale y inmediatamente me fui a dormir por que no daba mas con el cansancio. Los días pasaron y las noches llegaron, pronto me di cuenta de que este viaje no iba a ser corto. Con lo de mi mareo, me iba muy mal, estaba vomitando mucho, especialmente los días que el mar estaba muy turbulento. Hubo una confusión con el equipaje y no obtuve mis libros a tiempo y por eso la pase muy mal los primeros días.
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